82015Jun

SEGURIDAD AFECTIVA

¿Qué implica en educación el concepto SEGURIDAD AFECTIVA?
Algunas ideas…
El desarrollo de nuestra personalidad se basa, entre otros muchos, en el concepto desarrollado por J. Bowley en su Teoría del  APEGO.
En su teoría, larga extensa y muy brevemente resumida indica que los niños al nacer, durante los primeros seis meses de vida, establecen con las figuras de referencia materna y paterna un vínculo (afectivo) que puede ser: seguro o inseguro.
Los niños que desarrollan un vínculo de apego inseguro, son aquellos que al alejarse alguna de sus figuras de referencia y ante la presencia de otra persona distinta de éstas, llora mostrando desacuerdo con esa situación. Para poder consolar ese llanto, es posible con la vuelta de las figuras indicadas.
Los niños que desarrollan un vínculo de apego seguro, son aquellos que ante la no presencia de sus figuras de referencia, se encuentran cómodos, sin llegar al llanto por la ausencia de éstos o la presencia de una persona que les resulte extraña.
Con el paso las distintas etapas evolutivas este aspecto de desarrollo se establece de forma que determina aspectos tan importantes como la autoestima, el autoconcepto, la seguridad afectiva (éstos los desarrollaré en posteriores artículos).
Dependiendo del manejo e importancia (a veces desmedida) que sepamos dar a estas situaciones  de APEGO, educaremos a nuestros hijos en una clima afectivo de seguridad o inseguridad.
No conozco ningún padre/madre que desee algo malo para sus hijos. Sin embargo, sí conozco muchos que por desconocimiento e ignorancia cometen algunas “tropelías educativas”; también conozco muchos que cuando les indicas cómo deben procurar hacer las cosas, reaccionan positivamente y deciden mejorar sus pautas educativas para con sus hijos.
Es bueno siempre pensar en aquello que puedo mejorar y no quedarse con el aspecto negativo de lo que se haya hecho mal.
Vamos a ver algunas cosas que los padres podemos hacer para incrementar la seguridad a afectiva en nuestros hijos.
Lo dicho, si hasta ahora no lo has hecho, no es porque seas un mal padre, es porque no lo sabías y ahora puedes empezar a poner en práctica:
• aquello que tu hijo pueda hacer solo, no permitas que nadie le ayude. Esto implica que asumimos la posibilidad de que cometa errores.
• los errores no son malos, sí cuando llevan una reprimenda negativa. Si después del error, recogemos con cariño a nuestros hijos, les enseñamos un estilo positivo, para recomenzar la tarea con más ganas e impulso de saber que se sienten apoyados por quien más les importa: sus padres; entonces el error se convierte en una oportunidad. No en un problema.
• aceptar las consecuencias negativas. Nadie obtiene en el 100% de sus acciones éxito (a mí al menos no me ocurre; si fuera así, me dedicaría a la bolsa…). Una de las bazas más importantes, yo diría que la más importante, para que nuestros hijos encuentren seguridad afectiva es precisamente que sean capaces de APRENDER (porque todo o casi todo en esta vida se aprende, no se nace genéticamente predispuesto a  algo), APRENDER de los obstáculos,  de los tropiezos, de los errores. Como dice una persona cercana a mí: gracias a que tengo a mi alrededor a personas que me dicen lo que hago mal, solo así puedo saber que, a pesar de equivocarme, puedo y tengo la oportunidad de hacerlo bien. De otro modo, imposible, me quedaría inmóvil. La consecuencia más inmediata de esta situación sería la llamada INDEFENSIÓN APRENDIDA (que si Dios quiere ocupará otro artículo…buff!!!…cuánto voy a tener que escribir…